Muchas series de ciencia ficción pueden agregarse a la lista de excelentes producciones. Desde las series space opera tipo Star Trek hasta las conspirativas como The X-Files. Hay una miniserie, sin embargo, que parece posicionada en una lista aparte en el mundo de las series televisivas dedicadas a los extraterrestres.
En estos últimos meses TCM, el canal de películas y series clásicas, estuvo transmitiendo la serie V (de 1983), famosa joya de los ochentas. Una serie de televisión en la que nuestro planeta recibe una visita desde el espacio exterior. La serie no ha sido transmitida completa, debo decir, faltaron muchos capítulos, pero la pudimos revivir cada domingo por algo más de un mes.

La miniserie fue creada por Kenneth Johnson, el cual dice se inspiró en la novela de Sinclair Lewis,
It Can´t Happen Here. A esta serie (conocida como V: The Mini-series), le siguió una secuela llamada
V: La Batalla Final, donde Johnson trabajó brevemente debido a desacuerdos con la cadena NBC, televisora en la cual se transmitía la miniserie. Apareció en esta secuela como co-escritor bajo el seudónimo de Lillian Weezer. Posteriormente se realizó una serie basada en V, en la que Johnson no estuvo involucrado.
En 2006, Kenneth Johnson anunció que tenía un libreto de cuatro horas para lo que sería la secuela de la miniserie, con el nombre
V: Segunda Generación, con una historia que comienza 20 años después de la miniserie original. El libreto fue publicado como novela en febrero de 2008 por
Tor Books.
Actualmente, Warner Bros, quien tiene los derechos de la fanquicia, ha decidido realizar una

nueva versión o remake de la serie de los ochentas, la cual comenzará a transmitirse a partir del 3 de noviembre de 2009 por la cadena ABC en Estados Unidos. La serie será producida por el productor ejecutivo de Los 4400, Scott Peters. Mientras que V: Segunda Generación podría ser el material para futuras películas.
La miniserie original, según su creador, estaba ideada como un thriller político, para dejar constancia del surgimiento de un movimiento fascista en Estados Unidos. En la serie, la Tierra es visitada por alienígenas supuestamente amigables que, con el pasar del tiempo, llegan a dominar posiciones de poder en el gobierno, hasta establecer un régimen similar a un gobierno dictatorial o militarizado.
En la serie se muestra un orden creado por los visitantes, en el que los jóvenes humanos son aceptados como parte del ejército alienígena, de manera muy similar a la Juvenud Hitleriana que se desarrolló durante el período
Nazi. También el símbolo de los alienígenas que aparece en su uniforme militar trae a la mente la igura de la esvástica, emblema nazi.
A este nuevo orden de cosas, se incluye el surgimiento de la
Resistencia que se opone al establecimiento de los visitantes. El símbolo de esta resistencia es una
V que aparece en las calles dibujada con aereosol rojo. Los objetivos de este grupo subversivo son muy similares a cualquier otra resistencia que se haya levantado contra un gobierno dictatorial o totalitarista: libertad, derecho al agua y comida, supervivencia, paz.

La serie presenta una historia que podría encajar perfectamente en la Alemania de Hitler. Después de la llegada de los extraterrestres, y en medio de un ambiente de toque de queda y persecusión, un padre, Mike Donovan (
Marc Singer), pierde a su hijo, quien es llevado a la Nave Nodriza. A partir de allí, el padre intenta rescatar a su hijo Sean (Eric Johnston), descubriendo que son miles los raptados por los Visitantes. Donovan consigue tener un contacto dentro de los más altos cargos en el lado enemigo, pero no puede lograr el rescate a solas. Se convierte en miembro de uno de los grupos de la Resistencia en Los Ángeles, California, en el cual Juliet Parrish (
Faye Grant), una doctora, tendrá la responsabilidad de liderar todas las actividades y organizar distintos enfrentamientos para intentar expulsar a los extraterrestres de la Tierra.

La posición de la Resistencia cambia cuando una niña, mitad alienígena, mitad humana, nace y crece en medio de sus filas. Mientras los alinenígenas, liderados por Diana (
Jane Badler) crean su propio cultivo de humanos para alimentarse.
Una de las escenas más recordadas de esta serie muestra a Diana comiendose un conejillo de Indias, revelandose las verdaderas intenciones de los visitantes.